miércoles, 22 de noviembre de 2017

San Josafat

Etimológicamente significa “Dios es mi juez”. Viene de la lengua hebrea. Este mártir por la unidad de los cristianos nació en Volhynia , Lituania, en 1580. Sus padres le dieron una buena educación religiosa Compaginaba sus trabajo de vendedor de telas con la oración y la lectura de libros formativos, preferentemente religiosos. Su encuentro con dos sacerdotes jesuitas fue providencial para su futura misión de sacerdote. Lo enviaron Vilma con un amigo suyo Rutsky. Los dos se harían monjes más tarde. Le tocó de lleno la separación de la Iglesia de Ukrania de la de Roma. Desde entonces se llama la iglesia greco-católica o rutena. A los 30 años lo eligieron superior del convento, pero sus dolor y su pena por la separación no se apartaban de su corazón. Se entregó ardiente e inteligente a la misión de la unidad entre católicos romanos y ortodoxos. Nunca, sin embargo, perdió su calma ni su dulzura. Lo nombraron obispo de Polock en 1617. Por entonces, en esta parte de Lituania lo que predominaba no era la cuestión religiosa sino las intrigas y asuntos políticos. Todo integrismo es malo. Pues bien, los integristas ortodoxos formaron un motín mientras él hacía una visita pastoral visitando a los fieles y a las parroquias. Melecio se hizo proclamar arzobispo en lugar de Josafat. Un problema más que añadir a los que ya tenía. Un señor, enviado para insultarlo, logró la comitiva del obispo que lo apartaron de tanto insulto. La chusma se echó sobre él. En un acto de valentía defendió a sus acompañantes. Dijo estas palabras en las orillas del río:"Por favor, hijos míos, no golpeen a mis ayudantes, que ellos no tienen la culpa de nada. Aquí estoy yo para sufrir en vez de ellos". <


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